Psicología para adolescentes 2017-05-18T22:48:44+00:00

PSICOLOGÍA PARA ADOLESCENTES

La adolescencia es un período en el que se producen una gran cantidad de cambios: El cuerpo sufre una evolución importante, las responsabilidades aumentan, los chavales tienen que tomar decisiones, la relación con sus padres y con sus iguales cambia y tienen que enfrentarse a todo ello sin una identidad definida. Se produce una ruptura con el mundo infantil.

Por todo ello, es una etapa difícil que hay que afrontar y que en ocasiones se complica y se producen conflictos entre padres e hijos o problemas propios del adolescente. En esta época las relaciones personales y en especial las familiares son las que más salen perjudicadas. Por ello, es importante contar con un profesional que guíe a ambas partes a lo largo de este proceso.

Estos son algunos de los posibles motivos de consulta en esta etapa

El consumo de drogas puede provocar problemas familiares, escolares y sociales en el adolescente. El trabajo con el adolescente cuando se sospecha que existe consumo de drogas es importante e imprescindible y también lo es el trabajo con los padres, ya que no tener las nociones necesarias sobre cómo actuar en estas situaciones, puede empeorar la situación.

Factores de riesgo

  • Conflictos familiares y violencia doméstica.Relación con gente de la misma edad que consumen o valoran las sustancias peligrosas.
  • Facilidad para conseguir sustancias peligrosas.
  • Comportamiento antisocial como mentir, robar y agredir.
  • Falta de autocontrol, de seguridad en sí mismo.
  • Baja autoestima.
  • Hábitos de vida inadecuados.
  • Problemas emocionales y psicológicos en general.
  • Falta de vínculos afectivos
  • Actitudes familiares que favorecen en consumo de drogas.
  • Poca disciplina y supervisión del niño.

La adolescencia es una etapa complicada y con muchos factores que influyen en la vida personal del niño, a su vez, vive una etapa escolar decisiva con una alta responsabilidad que en muchas ocasiones no están preparados para manejar. Por tanto, cuando se valora que su rendimiento académico no es el esperado, es importante evaluar las posibles dificultades para así poner los medios y solucionarlos adecuadamente.

El hábito de estudio está directamente relacionado con el rendimiento escolar, si el adolescente no tiene un buen hábito, siguiendo una metodología apropiada, es más fácil que el adolescente obtenga mejores resultados y que su motivación por el colegio y el estudio, aumente.

En la adolescencia pueden darse unos comportamientos relacionados con la ruptura de normas sociales como insultar, escaparse de casa, no ir a clase, agredir, cometer pequeños robos, etc.

La intervención en estos casos consiste en el trabajo con los padres proporcionándoles un entrenamiento adecuado en el manejo de las situaciones y de técnicas como el reforzamiento, contratos, castigos adecuados etc. y en el trabajo con los adolescentes proporcionándoles habilidades de resolución de problemas, de autocontrol y habilidades sociales entre otros.