Estrés laboral

:>>Estrés laboral
Estrés laboral2018-01-29T15:53:10+00:00

ESTRÉS LABORAL

Dentro del estrés laboral, podemos encontrar el Síndrome de Burnout o síndrome del trabajador quemado. Se trata de un tipo de estrés laboral que puede llegar a cronificarse cuando el desgaste y agotamiento se prolonga demasiado en el tiempo. Todos podemos sufrir estrés laboral en algún momento de nuestra carrera profesional, realmente nadie está totalmente exento de riesgo. Y hay 3 elementos importantes a tener en cuenta a la hora de valorar el estrés laboral:

  1. Las demandas de la situación. Es decir, lo que el puesto de trabajo me está exigiendo.
  2. Los recursos propios: la capacidad de la persona para enfrentar el día a día de ese puesto de trabajo.
  3. La evaluación o interpretación que realice la persona tanto de la demanda del puesto como de sus capacidades para afrontarlo. En ocasiones, esta evaluación es realista y, en otras, contiene algunos sesgos interpretativos.

Si el período de estrés tiene una duración de tiempo limitado, no tiene porqué ser dañino para la persona. Es cierto que, durante el período de mayor exigencia laboral, la persona tendrá que realizar un esfuerzo para cubrir las necesidades del puesto pero, una vez terminado ese período de mayor exigencia, la persona puede descansar y recuperarse. Es decir, cuando el organismo, cuenta con un tiempo de recuperación de la etapa de estrés, dicha etapa, no será nociva para la salud de la persona.

Pero si, la persona no cuenta con este período de recuperación y la situación laboral estresante no da tregua y, la persona no puede recuperarse del esfuerzo realizado, este estrés sí puede ser nocivo para la salud. Llegando a causar enfermedades físicas y emocionales.

Si ahondamos en los 3 factores planteados en el párrafo anterior, encontramos lo siguiente:

Las demandas de la situación:

El tipo de trabajo que uno haga, va a influir en que el estrés laboral se dé con mayor o menor frecuencia. Es decir, hay trabajos más estresantes que otros. Cada puesto de trabajo requiere unas demandas específicas al trabajador. Un estudio realizado por CareerCast plantea que entre las 10 profesiones más estresantes se encuentran algunas como son: personal militar, bombero, policía, piloto comercial, coordinador de eventos, responsable de relaciones públicas, alto ejecutivo, presentador de televisión, reportero y taxista.

Las variables tenidas en cuenta para considerar estas profesiones las más estresantes son: los viajes excesivos, las fechas de entrega, trabajar bajo el escrutinio público, la competitividad, la exigencia física, el ambiente de trabajo, la sensación de peligro, poner en riesgo la propia vida o la de los demás, estar cara al público y el potencial de crecimiento en la carrera.

Sin embargo, hay otras muchas profesiones que, aparte de estas 10, también cuentan con estos factores estresantes que, sin duda, pueden generar elevado estrés a cualquier persona que esté expuesta a los mismos.

Los recursos propios:

Tanto el perfil de personalidad, como las capacidades físicas y cognitivas de la persona, la experiencia, los conocimientos adquiridos hasta el momento, el momento vital, la resiliencia, y otros factores personales que veremos más adelante (factores protectores y de vulnerabilidad), pueden determinar que la respuesta de estrés del organismo se dispare. Es decir, dependiendo de varios factores personales, la respuesta fisiológica ante la situación estresante será más o menos intensa. Todos conocemos personas que están sometidas a mucha presión y que pueden con ella y la terminan gestionando, consiguiendo salir airosos de las situaciones tan difíciles.

También, una persona que cuente con buenos recursos para enfrentar una etapa de estrés, que se encuentre en un momento vital difícil en el que no disponga de toda la energía necesaria para afrontar esa situación laboral estresante, puede caer en estrés laboral.

Es decir, si la persona no cuenta con los recursos necesarios para afrontar las excesivas demandas de la situación, es muy probable que desarrolle estrés laboral. O también, si por factores externos a la persona, esta no puede desplegar todos sus recursos para afrontar la situación laboral estresante, también puede caer en estrés laboral.

La evaluación o interpretación que realice la persona tanto de la demanda del puesto como de sus capacidades para afrontarlo.

Este factor es el más determinante a la hora de desarrollar un trastorno de estrés (en este caso tanto laboral como personal). En este punto, nos estamos centrando en el estrés laboral, es decir, nos estamos refiriendo al que es generado exclusivamente por el trabajo. Sin embargo, hay otras muchas situaciones vitales que son consideradas estresantes y que la persona que las vive, entra sin duda en riesgo de padecer un trastorno de estrés. Algunos ejemplos de estas situaciones serían casarse, tener un hijo, padecer una enfermedad, mudarse, etc…)

La evaluación e interpretación que la persona realice de la situación va a ser determinante para desarrollar un trastorno de estrés tanto laboral como de otro tipo. Y esta evaluación viene en gran medida determinada por las características individuales de cada persona. Así, la persona puede contar con factores protectores y con factores de vulnerabilidad a la hora de desarrollar estrés laboral.

Los primeros, los factores protectores, se refieren a recursos emocionales que ayudan a la persona a realizar una evaluación de las demandas de la situación lo suficientemente realistas para sacar o buscar los recursos necesarios para afrontarla.

En estos factores protectores encontraríamos: Una buena autoestima, asertividad, habilidades sociales, inteligencia emocional, buena capacidad de auto-regulación emocional, buena capacidad de organización, tolerancia a la frustración, una buena capacidad de resiliencia y una buena red de apoyo social.

En el otro polo, encontraríamos los factores de vulnerabilidad, estos, hacen a la persona más vulnerable de padecer estrés laboral cuando se disparan las demandas del puesto de trabajo. Entre ellos encontraríamos el perfeccionismo, la necesidad de control, la elevada autoexigencia, la necesidad de aprobación, la baja autoestima y un déficit en habilidades sociales y poca asertividad.

En muy común que, en consulta, trabajemos con la persona para que ésta adquiera recursos emocionales que reduzcan sus factores de vulnerabilidad. Ya sólo con este trabajo, la persona consigue responder de otra manera a la situación de estrés. Cuando la persona se encuentra afectada por estos factores de vulnerabilidad, no sólo se enfrenta a un puesto de trabajo muy demandante, sino que los recursos que tiene para gestionar esa situación tan difícil, se vuelven en su contra. En este sentido, la terapia se convierte en sumamente útil porque ayuda enormemente a la persona a gestionar la situación de otra manera.

También, nos encontramos habitualmente, con personas que sí tienen buenos recursos y factores protectores para enfrentar una etapa laboral estresante, que realizan una buena evaluación de las demandas de la situación, y que cuentan con los recursos tanto personales como emocionales para abordar la demanda del puesto. A estas personas, el proceso terapéutico les ayuda enormemente en el plano del cuidado emocional. Es decir, tener un espacio íntimo, personal, en el que sentirse comprendido/a y en el que poder analizar lo que ha ocurrido y pararse y pensar cómo responder ante ello, supone una buena bombona de oxígeno emocional para afrontar esa situación de estrés.

¿QUE CAUSA EL ESTRÉS LABORAL?

El estrés laboral cada vez es más frecuente. De hecho se está convirtiendo en uno de los males de nuestra sociedad y hasta es considerado por la OMS como una gran “epidemia mundial”. Por tanto, nos incumbe a todos hacer un cambio para que no se extienda más.

Y, como hemos comentado en el punto anterior, lo que lleva a desarrollar estrés laboral es la interacción de los 3 factores: las demandas de la situación, los recursos de la persona para enfrentar la situación laboral estresante y la interpretación que realice la persona de los dos factores anteriores.

¿PUEDE TENER CONSECUENCIAS GRAVES SI EL ESTRÉS LABORAL SE PROLONGA?

  • Una exposición prolongada de estrés laboral puede ocasionar:
  • Enfermedades y patologías graves a nivel físico y psicológico.
  • Problemas fisiológicos, cognitivos y motores.
  • Afectar al sistema inmunológico.
  • Problemas respiratorios, cardiovasculares, endocrinos, dermatológicos, sexuales y psicopatológicos.
  • Baja autoestima.
  • Crisis de ansiedad.
  • Trastornos de ansiedad.
  • Depresión.
  • Etc.

¿CÓMO SUFRE LA EMPRESA QUE HAYA ESTRÉS LABORAL?

  • El estrés laboral no solo afecta a la persona que lo padece, los de su alrededor también pueden sufrirlo debido a las siguientes consecuencias:
  • El absentismo.
  • La productividad puede verse reducida.
  • Mayor rotación de puestos de trabajo.
  • Aumento de bajar laborales.
  • La pérdida de calidad en determinados procesos o tareas.
  • La pérdida de tiempo y, con todo ello, la pérdida económica que esto puede ocasionar.

Como podemos observar, y aunque en ocasiones no se tenga plena consciencia de ello, el estrés puede tener unos efectos negativos realmente graves. Es precisamente por este motivo que debemos adoptar una posición de prevención frente al estrés laboral.

¿PUEDO HACER ALGO PARA PREVENIR EL ESTRÉS LABORAL?

Como toda patología, es mejor prevenirla que llegar al punto de tener que sanarla.

Introducir buenos hábitos en nuestra vida nos ayudará a canalizar el estrés de otra manera.

  • Hacer ejercicio y mantener un buen estado físico.
  • Llevar una dieta equilibrada.
  • No trabajar más de 10 horas al día.
  • No dormir menos de 6 horas.
  • Aprender a desconectar totalmente de las tareas laborales en el tiempo libre.
  • Discutir sobre tus problemas con gente de confianza.
  • No quedarme sin mis periodos vacacionales.
    Cuidar el desarrollo de mis factores protectores: Una buena autoestima, asertividad, habilidades sociales, inteligencia emocional, buena capacidad de auto-regulación emocional, buena capacidad de organización, tolerancia a la frustración, una buena capacidad de resiliencia y una buena red de apoyo social.
  • Practicar mindfulness diario.

El primer paso para prevenir el estrés es conocerlo porque, como hemos podido ver, se trata de una patología que afecta a millones de personas en el mundo y ya se está convirtiendo en una epidemia de nuestro tiempo.

El estrés laboral es responsabilidad tanto de la empresa como de los empleados, todos deben plantearse prevenir y actuar contra el estrés laboral, pues al final aunque no se vea, acaba afectando a todas las partes.

SUFRO DE ESTRÉS LABORAL Y NO SÉ QUÉ HACER:

En primer lugar, que seas consciente de que padeces estrés laboral ya es un gran paso. En muchos casos, la persona se encuentra tan absorbida por la situación, que ni siquiera es consciente de que el malestar que padece es estrés.

Nuestro consejo es que realices un proceso terapéutico cuanto antes.

¿En qué me puede ayudar la terapia?

En primer lugar, es necesario apoyarse en tus puntos fuertes para aumentar los factores protectores. Hay recursos psicológicos que, a veces no somos del todo conscientes de tenerlos y, al darnos cuenta de que podemos emplearlos para gestionar una situación de estrés laboral empezamos a darnos cuenta de que podemos tener un poquito más de control sobre la situación.

En segundo lugar, es importante explorar qué parte de la situación depende de ti y qué parte no. En lo que dependa de ti, podrás adquirir más recursos emocionales para gestionar el estrés laboral. En muchas ocasiones, cuando nosotros introducimos un cambio en una situación, generamos que otros agentes implicados en esa situación también cambien.

Y, lo que no dependa de ti, podrás hacer una toma de decisiones con respecto a qué quieres hacer ante eso que no depende de ti. La primera pregunta podrá ir encaminada a analizar cuánto de nocivo es para tu salud ese elemento que te está generando estrés laboral y que tú no puedes controlar. Y, partir de aquí decidir si tienes que seguir expuesto a ello o no.

En algunos casos dramáticos en los que no hay nada que hacer, y la situación es muy estresante todo el año, la persona puede cambiar de puesto, o de empresa. En otros casos, aún más dramáticos que el anterior, en los que el puesto es intensamente estresante todo el año y la persona no puede cambiar de puesto, trabajamos en terapia para proteger al máximo el sistema emocional de la persona: fortaleciendo sus factores protectores, reduciendo sus factores de vulnerabilidad y optimizando su resiliencia. Con esto, la persona suele reducir los síntomas de estrés y dejar de pasarlo tan mal llegando también a evitar males mayores.

¿QUÉ PROFESIONALES PUEDEN AYUDARME?

Jessica Crossley Tavera
Jessica Crossley TaveraNº de colegiada M-24226
  • Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. (UCM).
  • Master en Psicología Clínica y de la Salud (UCM).
  • Master en Psicología General Sanitaria (UCM).
  • De orientación cognitivo-​conductual, integrando en la misma elementos de otras aportaciones que optimizan los resultados de las terapias.
  • Experta en psicoterapia infanto-​juvenil (problemas de conducta, ansiedad, depresión, autoestima, enuresis, TDAH, miedos, cambios de lugar de residencia) y adultos (ansiedad, depresión, fobias, duelo, dolor crónico, trastornos de la conducta alimentaria, etc).
  • Amplia experiencia en realización de talleres grupales con adultos y niños para el trabajo de la autoestima, inteligencia emocional y habilidades sociales, relajación, pensamiento optimista y organización del tiempo.
  • Experta en creación e impartición de programas de prevención en salud en niños y adolescentes. (Prevención en adicción a las nuevas tecnologías, prevención en trastornos de la conducta alimentaria y prevención en el consumo de drogas).
  • Formación en Trastornos del comportamiento alimentario: detección, prevención e intervención. (Universidad autónoma de Madrid).
  • Mindfulness.
Mariana Luque Santoro
Mariana Luque SantoroNº de colegiada M-28675
  • Licenciada en Psicología especialidad clínica.
  • Máster en Psicología de la Salud y Práctica Clínica por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid.
  • Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid.
  • Experta en Evaluación Psicológica con test Psicométricos y Proyectivos en población Infanto-​juvenil y de Adultos.
  • Especialista en Mediación Familiar.
  • Especialista en Violencia de Género.
  • Experta en Mindfulness para la gestión del estrés y la prevención de la depresión.
  • Experta en técnica de Caja de Arena para la gestión de problemas emocionales y contenidos traumáticos.
  • Experiencia en evaluación psicológica y psicoterapia infantil (duelos, dificultades para la gestión emocional, relación padres-hijos, trastornos del apego).
  • Experiencia en evaluación psicológica y psicoterapia para adultos (problemas de ansiedad, depresión, dependencia emocional, malos tratos, trauma complejo, etc).
Diana Hernández Faón
Diana Hernández FaónNº de colegiada M-27367
  • Licenciada en Psicología especialidad clínica. Calificación Cum Laude.
  • Terapeuta en idiomas: español e inglés. Licenciatura obtenida en Estados Unidos.
  • Máster en Psicoterapia por la Universidad Complutense de Madrid.
  • Máster en Terapia de Conducta por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  • Formación en intervención familiar y terapia de pareja.
  • Experiencia en adultos con trastornos de ansiedad como estrés, crisis de pánico, angustia generalizada y fobias.
  • Experta en trastornos adaptativos.
  • Experiencia clínica en adolescentes (depresión, ansiedad, problemas emocionales, duelo, autoestima etc.).
  • Experiencia en terapias grupales y responsable de desarrollo de talleres con pacientes.
  • Especialista en diagnóstico y tratamiento de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
  • Especialista en resiliencia y flexibilidad emocional.
Vera Celada Victoria
Vera Celada VictoriaNº de colegiada M-27178
  • Licenciada por la Universidad Complutense de Madrid con especialidad en psicología clínica y salud.
  • Psicóloga General Sanitaria.
  • Máster en Inteligencia Emocional e Intervención en Emociones y Salud por la U.C.M.
  • Experto en Intervención Psicológica con Víctimas de violencia de género.
  • Terapeuta EMDR.
  • Amplia experiencia y formación en Terapia Familiar Sistémica.
  • Experto en Psicoterapia con Niños y adolescentes.
  • Experiencia en terapia individual con adultos (ansiedad, depresión, problemas de autoestima, trastorno de alimentación, adicciones, rupturas, duelos, dolor crónico, fobias, problemas familiares…).
  • Experiencia en terapia infanto-juvenil (ansiedad, miedos, fobias, problemas escolares, bullying, rabietas, problemas familiares…)
  • Experiencia en terapias grupales: Obesidad, habilidades sociales, inteligencia emocional, adicciones y ludopatías, terapias multifamiliares.
  • Experiencia y desarrollo de programas de prevención en primaria y secundaria.
  • Experta en técnicas de biofeedback.
  • Experta en la técnica de la caja de arena.
  • Experta en terapia breve centrada en soluciones.
  • Experta en técnicas psicodramáticas.
Virginia Moraleda Borja
Virginia Moraleda BorjaNº de colegiada M-32620
  • Licenciada en Psicología por la Universidad de Granada.
  • Máster Universitario en Psicología General Sanitaria.
  • Evaluación e intervención psicológica con niños y adolescentes (problemas de conducta, hiperactividad, déficit de atención, problemas emocionales) y adultos (problemas de estrés, ansiedad, depresión, duelo, adicciones, síndromes somáticos).
  • Promoción y educación para la salud.
  • Afrontamiento y manejo de enfermedades crónicas.
  • Orientación cognitivo-conductual, con perspectiva integradora.
  • Conocimientos de Mindfulness.
Gabriela García Sánchez
Gabriela García SánchezNº de colegiada M-32841
  • Licenciada en Psicología por la Universidad de Elche (Alicante)
  • Máster Universitario de Psicología General Sanitaria por la  Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante).
  • Máster en Atención Temprana por el Instituto Superior de Estudios de  Psicología.
  • Evaluación e intervención psicológica infantil (trastorno desarrollo  cognitivo, emocional y de la conducta, trastorno generalizado del  desarrollo).
  • Evaluación e intervención psicológica juvenil (trastorno de conducta,  déficit atención, problemas emocionales, relación padres-hijo).
  • Evaluación e intervención psicológica adultos (ansiedad, depresión,  estrés, adicciones, duelo, dolor crónico, etc.).
  • Adolescentes y jóvenes en situación de riesgo.
  • Mediación y resolución de conflictos.
  • Publicaciones sobre conductas adictivas.

Estamos a tu disposición para ayudarte en lo que necesites.
Contacta con nosotros

Contáctenos
close slider